Me estafaron con un préstamo

Me estafaron con un préstamo (y con Veraz)

En ciertos momentos puede servir de mucha ayuda pedir un crédito, pero hay que tener cuidado y advertir ciertas situaciones donde se pueden dar estafas, engaños y complicaciones para el que pide el dinero.


Cómo actuar cuando me han estafado con un crédito

Primero deberías acudir a las diversas oficinas de Defensa del Consumidor. En determinadas situaciones extremas es donde las autoridades podrían intervenir. Frente a estos problemas, se puede buscar hacer un refinanciamiento de la deuda o anular la deuda inexistente.

¿Dónde denunciar que me estafaron?

Para enviar tu denuncia y que te asesoren en caso de estafas, podés consultar en Defensa Al Consumidor de la Secretaría De Comercio. Esto se puede hacer personalmente en Avenida Julio Roca al 651, Piso 4 Ciudad de Buenos Aires, o al teléfono 11 4349 3000 de lunes a viernes de 9 a 14:00 hs. También vía email: consultas@consumidor.gob.ar


El segundo lugar que podés consultar para hacer tu denuncia es Procuraduría de Criminalidad Económica, en Avenida de Mayo 760 (CABA) y por teléfono al 11 4338 4300

AOtra opción es entrar a esta página del Banco Central, directo al Centro de Atención al Usuario de Servicios Financieros si te han estafado con un crédito. Allí podés asesorarte cuáles son los pasos a seguir.

Algunos pasos legales para reclamar en la justicia

Podrías solicitar la nulidad de ese endeudamiento mediante una autoridad judicial. Cuando la deuda no cumpla con las pautas de la ley, puede considerarse inválida. Por lo tanto si se comprueba que se trata de cierto tipo de estafa, tampoco serán necesarios el pago de intereses y gastos accesorios.  

También se puede presentar en el expediente cuando tenés embargos en los haberes. En esos casos, tenés que consultar urgente a un abogado para hacerte presente en un juicio. Y en el caso de no poder pagar un abogado, te pueden proveer este servicio las defensorías civiles o universidades.

Prestamos Veraz y Creditos

 

Cómo evitar estafas al pedir un crédito

Tenés que saber quién te otorga el préstamo. No procedas si el prestamista no parece confiable, el servicio no parece real o si no sabes con quién estás trabajando. Leé detenidamente lo que recomendamos a continuación:

Saber con quién estás operando

Se recomienda que sean entidades financieras supervisadas por el BCRA (Banco Central) con cierto límite a la tasa de interés. Tenés que conocer el nombre de la empresa que te está prestando, la dirección comercial, la información sobre licencias, registros, buscarla en internet para ver qué aparece, si estuvo involucrada en estafas, etc. Lo mismo aplica con las tarjetas de crédito, que sean supervisadas y autorizadas por el Banco Central.

Esto mismo corresponde para las cooperativas y las mutuales que pueden estar supervisadas de igual manera por el Instituto de Asociativismo y Economía Social. Luego obviamente los prestamistas y financieras, ya sea comercio o empresa o persona que te brinde créditos, también deben estar inscriptas en el registro del Banco Central de los proveedores “no financieros de crédito”.

Conocer cuál será el costo total (CFT)

Otro tema a supervisar es el costo del préstamo. Hay que prestar atención a la tasa de interés y otros componentes como los gastos administrativos, las comisiones que puedan incorporar, seguros de vida, etc. Todos esos conceptos, al sumarlos, te darán el famoso Costo Financiero Total del préstamo. Ese es el monto que podrías comparar entre los distintos prestamistas para saber cuál es más conveniente.

Cuidado con el contrato

Un asunto para nunca descuidar es el contrato y los requisitos que debe cumplir. Por supuesto que no debés firmar ningún tipo de papel en blanco, ni ninguna forma de pagaré en blanco, etc. Tenés que poder ver la descripción del servicio que estás contratando, y el precio. Pero sobre todas las cosas, tenés que entender lo que estás aceptando y firmando.

Un ejemplo puede ser los problemas que se generan con los contratos de adhesión redactados por los proveedores de los créditos. Quien lo toma sólo decide si lo firma o no. Entonces no puede definir las condiciones. Ahí tenés que tener cuidado con la letra chica: las probables cláusulas abusivas, la información engañosa, incluso hasta llegar a las estafas.

Revisar los montos y precios

Revisar el importe para comenzar, así como el monto que se está financiando, la tasa de interés anual del contrato, y el costo financiero total de la operación. Por último considerá cómo se va amortizar el capital, y las cuotas y montos de cada uno de los pagos que realizarías en caso de tomar el crédito. ¿Suena complicado? Si, pero compará haciendo las cuentas con los costos totales, agregando los gastos adicionales que puedan contener.

Cuidado con emails y páginas webs extrañas

Tené mucho cuidado con los emails que recibís, así como las páginas webs a donde te llevan esos mails o publicidades, que pueden contener formularios engañosos creados para estafar. Algunos pueden intentar cobrarte un cargo por adelantado sin estar prestando ningún servicio.

Prestamos Veraz y Creditos

 

Otras páginas pueden pedirte tus datos, contraseñas o claves para intentar robarte. Tenés que asegurarte de que estás en la página del prestamista y que sea confiable. Revisá que te proporcionen la documentación necesaria para hacer el trámite así como información clara sobre los montos y las tasas de interés.

Cuidado en los detalles del prestamista y de las ofertas

Siempre tenés que tener los comprobantes de pago así como los contratos. Evitá todo mensaje a donde se te pida que transfieras dinero antes de recibir un préstamo, no importa la razón del pago o cualquier concepto, ya sea por impuestos o “cargos requeridos” o etc. Prestá atención de que la tasa de interés no sea excesivamente baja ni absurdamente alta al comparar con la competencia.

Desconfiá si hay un periodo de tiempo para empezar a pagar que es excesivamente largo. También tené cuidado si te dicen que la empresa no utiliza cuentas bancarias. Y finalmente, sé cuidadoso cuando te apuran y te dicen que tenés que tomar la decisión velozmente, porque te “perderías de tal oportunidad”.

La deuda no es mía y me mandaron al Veraz

En ese caso podés ir a la sección de reclamos de Veraz en nuestra web, allí te explica cómo tenés que proceder en los casos donde necesitás “actualizar datos de deuda” o avisar que “desconocés la deuda”.

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